Una vez más, el delta del Río Paraná volvió a convertirse en un escenario de lucha contra los constantes incendios que se producen en la zona. Entre nubes de humo y un calor sofocante, brigadistas se enfrentaron a un fuego voraz.
Efectivos de Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires centraron sus esfuerzos en combatir las llamas que se avivaron en las últimas horas a la altura de las localidades del norte bonaerense de Ramallo, Zárate y San Nicolás. A partir de ello, existe la posibilidad de que mañana el humo y el olor a quemado vuelva a expandirse por la ciudad de Rosario.
El intendente de Ramallo, Gustavo Perie, afirmó que “la situación es muy compleja, personal de Defensa Civil estima entre 3 y 4 días el plazo para controlar el fuego, que abarcaba a unas 2.500 hectáreas del humedal entrerriano, frente a la costa bonaerense”.
Horas atrás esta localidad sufrió el avance de una enorme nube de humo provocada por los incendios forestales del área. Vecinos de la zona captaron el momento en que la inmensa nube gris empezó a cubrir toda la localidad y por ende, afectar al sistema respiratorio.
Tal como ocurrió en otras oportunidades, las personas manifestaron dolor y molestias en las vías respiratorias y en la vista. Frente a dicha situación, especialistas recomendaron evitar exponerse al aire libre y usar barbijo para una mayor protección.
Al respecto, Pieri explicó cómo fue el fenómeno que preocupó a cientos de vecinos: “Hubo una gran cortina de fuego a 14 kilómetros de la ciudad que se venía desde la costa. Gracias a Dios el viento rotó, pero estamos esperando que en las próximas horas vuelva a soplar del Este”.
Actualmente existen seis focos ‘controlados y contenidos’ cerca de las localidades de Alvear (Santa Fe) y San Pedro (Buenos Aires), y uno de grandes magnitudes detectado a la altura de Ramallo, que se está atacando, según informó la Secretaría de Ambiente entrerriana.
Otra de las preocupaciones pasa por el socorro a los vecinos, ya que la sequía provoca que no sea fácil llegar de un extremo de la zona a otra. “El fenómeno es tan grande y la bajante del río tan pronunciada que no hay canales internos en las islas, entonces es muy difícil poder llegar con equipos para apagar el fuego”, explicó el funcionario.
Se estima que unas 4.000 hectáreas fueron incendiadas en la zona de Ramallo, según expresó el encargado del Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Matías De Bueno.
En el marco de esa situación preocupante, De Bueno resalta cómo será la rotación del viento: “Hoy fue desde el Sur, llevó el humo hacia la localidad de Victoria, pero más tarde podría rotar al Este y llegar a Rosario”.
¿Cómo está el resto del país?
Según informó el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Entre Ríos tiene focos controlados y contenidos en Victoria (Naranja, El Ojo de Montiel y El Zorro) y en Gualeguay (Intenso, Reinicio el Cuadro, y Daniel y XL), que afectan a las ciudades bonaerenses de San Nicolás, Ramallo y Zárate.
La situación se repite en Buenos Aires, con focos controlados y contenidos en Campana y San Fernando, mientras que en Tigre hay un incendio activo.
En el Delta también hay focos en Santa Fe, en la localidad de San Jerónimo (Papelillo) que se encuentra controlado y otro contenido en Villa Constitución (Sol).Para contrarrestar la situación, en la zona operan dos aviones hidrantes, dos helicópteros con helibalde y un avión observador pertenecientes al Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SMNF) y otros dos helicópteros para traslado de personal pertenecientes al Ministerio de Defensa.
También están a disposición más de 60 brigadistas desde el mes de junio para las provincias de Santa Fe y Entre Ríos y Buenos Aires.
Con las condiciones actuales de bajante del río Paraná, la falta de lluvia, y el nuevo alerta emitido de altas temperaturas y vientos fuertes para esta semana “todo es propenso a generar grandes incendios”, indicó la titular de la Secretaría de Ambiente entrerriana, Daniela García.
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