Los productores se enfrentan a un nuevo desafío: incrementarla eficiencia de almacenamiento y control de calidad con una producción degranos de cereales y oleaginosas que se incrementa año a año. En este contexto,técnicos del INTA brindan una serie de recomendaciones para ser eficientes yevitar pérdidas.
Para Rubén Roskopf-investigador del INTA Paraná, Entre Ríos-, “el almacenaje en silo bolsas esuna tecnología simple y de bajo costo, pero que requiere tener en cuenta variosaspectos para no fracasar en la conservación”. En este sentido, consideró”clave” que el productor planifique el almacenamiento de granos de cereales yoleaginosas y realice un regular monitoreo a fin de evitar pérdidas de cantidady calidad.
“Principalmente, sedeberán monitorear aquellas bolsas que contengan granos húmedos”, señalóRoskopf, al tiempo que aconsejó: “Es importante comercializarlas primero ydejar las que almacenan granos más secos para el final”.
“El principio básicode las bolsas plásticas para el guardado de granos es similar a unalmacenamiento hermético, donde se crea una atmósfera automodificada quedisminuye la concentración de Oxígeno y aumenta la concentración de AnhídridoCarbónico”, detalló el especialista.
Y agregó: “Si sellega al balance crítico de baja concentración de oxígeno, menor al 2 {10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} y altade anhídrido carbónico, más de 20 {10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647}, se logra el control de los insectos y delos hongos que son los mayores causantes del aumento de la temperatura de losgranos”.
Este balance, a través del tiempo, dependerá directamente deque se logre mantener la hermeticidad de la bolsa, es decir sin roturas.Además, especificó que se debe considerar que los granos son organismos vivos ydeben estar sanos, sin daño mecánico y limpio, para tener mayor posibilidad deconservación durante el almacenamiento.
Por su parte, Leandro Cardoso -investigador en Poscosecha deGranos en INTA Balcarce, Buenos Aires- especificó: “La tecnología de embolsadode granos secos requiere un adecuado llenado de la bolsa para expulsar la mayorcantidad de aire posible, no dejando “floja” la bolsa ni tampoco sobrepasar lacapacidad de estiramiento aconsejada por los fabricantes, medida en la barra deestiramiento al costado de la bolsa”.
A su vez, recordó que “si bien se trata de una tecnologíasencilla, requiere de extremo cuidado para proteger y mantener la integridad dela bolsa. El control debe ser permanente para tapar inmediatamente lasroturas”.
En cuanto a la ubicación de las bolsas también tiene sus consideracionesy Roskopf remarcó la necesidad decolocarlas “lo más alto posible, lejos de árboles y de cualquier posible fuentede rotura”. Y agregó que el piso debe ser firme y liso para que permita unbuen armado de la bolsa y no se rompa en la parte inferior, lo que, a su vez,facilita su vaciado.
Como regla general, la humedad con la cual se debenalmacenar los granos no debe sobrepasar la humedad base para lacomercialización. Cuanto menor es la humedad del grano, mejor será laconservación y mayor el tiempo disponible para guardarlos. Cuando se trata desemillas, las condiciones son aún más estrictas.
A mayor humedad, másriesgo de deterioro
Diversos estudios del INTA demostraron que existe unatendencia al deterioro de la calidad de los granos cuando se almacenan con altocontenido de humedad en silos bolsas. “Únicamente se pueden almacenar granoshúmedos, en bolsas plásticas, cuando existen condiciones de emergencia y sinotra alternativa”, advierten los especialistas.
“En todo momento elproductor debe recordar que cuanto mejor es la calidad del grano a embolsar,mejor será su conservación”, explicitó Roskopf. Asimismo, señaló que “la calidadinicial influye en gran proporción en el comportamiento de los granos duranteel almacenamiento. No se recomienda almacenar en este sistema granos húmedos yademás que tengan mucho daño climático y/o mecánico”.
En este sentido, remarcó tres pautas a tener en cuenta: “Alaumentar la temperatura ambiente, cuando los granos están dañados, sucios o conimpurezas, el riesgo aumenta”.
“También la temperatura exterior del ambiente tiene graninfluencia en el comportamiento de los granos en el interior de los silosbolsas”, especificó. Esto es importante porque en el desarrollo demicroorganismos intervienen, entre otros factores, la humedad del grano y latemperatura.
Es que, cuando las temperaturas superan los 20° C, crece elriesgo de desarrollo de microorganismos, sobretodo en granos húmedos. En laforma práctica, esto se puede interpretar que durante el invierno los granoshúmedos almacenados en silo bolsa tienen mejor comportamiento que en verano,por ejemplo, trigo y cebada.
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