¿Es necesario que los políticos se vacunen en la etapainicial del plan nacional? La pregunta surge y dispara la polémica, en uncontexto de baja cantidad de dosis aplicadas en la Argentina respecto alpromedio mundial, según precisa el sitio web Our World in Data. Por un lado, eloficialismo promueve la vacunación en los funcionarios, mientras que laoposición, especialmente desde la Ciudad, baja línea para que se apliquen lasdosis de acuerdo a las etapas del cronograma elaborado por el Ministerio deSalud de la Nación.
El cronograma oficial se puede de consultar vía Web yestablece siete etapas en el plan de vacunación. Los políticos aparecen sobreel final. Si bien no se los menciona de manera específica, se ubican dentro delas “poblaciones estratégicas que definan las jurisdicciones”, queinvolucran a diferentes tipos de trabajadores esenciales.
Las seis etapas previas corresponden, en ese orden, elpersonal de la salud, los mayores de 70 años, los mayores de 60, personal delas Fuerzas Armadas y de seguridad, adultos entre 18 y 59 años que presentenfactores de riesgo y el personal docente y no docente de las escuelas.
La multiplicidad de fotos de políticos oficialistasvacunándose aviva la discusión, ya que pese a ser uno de los primeros paísesque comenzó a vacunar, Argentina debió ralentizado la aplicación de Sputnik Vporque llegó una cantidad mucho menor a la esperada. Desde que aterrizó lavacuna rusa, en diciembre, se aplicó en 470.395 personas, alrededor del 1{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} dela población: 163.069 personas ya recibieron las dos dosis y 307.326 sólo laprimera.
Como contrapunto del protocolo establecido por la carteraque comanda Ginés González García, la Organización Mundial de Salud recomiendaque las figuras públicas se vacunen para apuntalar el plan. Ello le da algúnrespaldo a la decisión de salir a vacunar “caras conocidas”.
Alberto Fernández y el ministro de Salud se aplicaron laSputnik no bien se conoció que estaba autorizada para mayores de 60. Ambos lohicieron el 21 de enero, en el Hospital Posadas, cuando llegó la segunda tandaal país. Aguardan por la segunda dosis, que se aplica a partir de los 21 días:será en los próximos días, tal como confirmaron fuentes de Casa Rosada a estemedio.
De acuerdo al cronograma oficial, el Presidente debióesperar para vacunarse en la tercera etapa del plan (que aún no concluyó laprimera) y Ginés a la segunda, aunque por su condición de médico tendría amparopara aplicársela antes. En cambio, Carla Vizzotti, viceministra de Salud, aúnno se vacunó.?
Días después? llegó el turno de Cristina Kirchner. Fue el24, en el Hospital Presidente Perón, de Avellaneda. Con una particularidad. Lavacunación en provincia de Buenos Aires es de lunes a sábado. En el caso de la vicepresidentase hizo una doble excepción: fue un domingo y quien la vacunó fue elviceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, y no un responsable de saluddel Hospital. Cristina, como Alberto, debía aplicársela en tercer orden.
Axel Kicillof fue el primer gobernador en tener las dosdosis. La primera, el mandatario bonaerense se la aplicó apenas la vacuna rusallegó al país, el 29 de diciembre. La segunda, el 20 de enero, en ambos casos,en el Hospital San Juan de Dios, de La Plata. En las últimas horas, declaró quehay “casi dos millones de bonaerenses inscriptos esperando lavacuna”. Por su edad, debió esperara para aplicársela en el último turno.
?Kreplak, igual que Kicillof, ya recibió las dos dosis en LaPlata. Una sola aún tiene el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán, quientambién es mayor de 60 años. La vicegobernadora Verónica Magario cumplió con lavacunación completa: el 6 y el 29 de enero.
Otros gobernadores que siguieron el pedido nacional y sevacunaron fueron los oficialistas Oscar Herrera Ahuad (Misiones), Raúl Jalil(Catamarca), Sergio Ziliotto (La Pampa), GustavoBordet (Entre Ríos) y Jorge Capitanich (Chaco). El justicialista JuanSchiaretti lo hizo en Córdoba (dijo que fue por recomendación del Comité deCientíficos de la provincia), además de Arabela Carreras (Río Negro) y OmarGutiérrez (Neuquén), de partidos locales.
De los gobernadores de Juntos por el Cambio sólo se vacunóel correntino Gustavo Valdés. Aunque también lo hicieron varios intendentes.
En San Luis se desató un escándalo en las últimas horas, araíz de una denuncia de personal de salud sobre la vacunación de funcionariosprovinciales. La misma la validó la ministra de Salud, Silvia Sosa Araujo,quien reconoció que se vacunaron por ser “personal estratégico que estárelacionado con el gobernador”. Alberto Rodríguez Saá, justamente, lo hizo el25 de enero.?
En el caso de los intendentes el panorama es diverso. Entrelos del Conurbano, Fernando Espinoza, de La Matanza, se aplicó la primera dosisel 16 de enero y aguarda por la segunda esta semana. También MartínInsaurralde, de Lomas de Zamora, uno de los primeros políticos en contagiarsede Covid-19, y considerado de riesgo por haber sido paciente oncológico.Gustavo Barrera, de Villa Gesell, es otro de los que recibió las dos dosis.
El radical Miguel Fernández, de Trenque Lauquen, se vacunóel viernes pasado. Hubo dos casos que sorprendieron. Sebastián Ianantuony, deMiramar, se contagió 10 días de haberse colocado la primera dosis. En tanto queEsteban Sanzio, de Baradero, que se contagió de Covid-19 la semana pasada,después de haberse aplicado las dos dosis.?
En la Ciudad la postura es distinta. Cerca de HoracioRodríguez Larreta sostienen que “las vacunas están viniendo de a poco, porlo que no nos podemos desviar del plan original de la Ciudad, que por ahorainvolucra al personal de salud, luego a los mayores de 60 años y recién en unasexta etapa podría incluir a funcionarios, ya que antes figuran los docentes ylas fuerzas de seguridad”.
Es lo que reafirmó el ministro de Salud, Fernán Quirós enuna entrevista: “No voy a utilizar una dosis que le corresponde a untrabajador de la salud”.
Comentarios
0 comentariosSé el primero en comentar esta nota.