22 feb 2026
CLARíN

Feminista y anarquista, la increíble vida de Salvadora Medina Onrubia (su historia en Entre Ríos)

Feminista y anarquista, la increíble vida de Salvadora Medina Onrubia (su historia en Entre Ríos)

Fue una mujer de enorme talento y carisma. Gran oradora. Fueesposa de Natalio Botana, director del diario Crítica.

Ella quería ser dueña de sí misma en un mundo en el que lasmujeres no tenían esos permisos. Sin embargo, pese a todo y contra todo, fueperiodista, escritora, feminista, militante anarquista y madre soltera.

Una rebelde que desafiaba las normas impuestas por lasociedad conservadora de su tiempo, ocupando puestos y ejerciendo derechos aúnreservados a los hombres.

Salvadora Medina Onrubia nació en 1894 en La Plata y creció en Entre Ríos, donde fue maestrarural y desde allí se fue a Rosario, después de quedar embarazada a los 16años y de transformarse en madre soltera por convicción.

Se hizo activa militante anarquista y conoció a AlfonsinaStorni, a quien la unió una amistad que duró toda la vida, fundada en el fervorrevolucionario y el haberse atrevido a ser madres solteras, poetas yfeministas.

De Rosario, Salvadora se mudó a Buenos Aires, donde en 1914dio un encendido discurso frente a una multitud para pedir por la liberación deSimón Radowitzky, el anarquista que había asesinado al jefe de policía RamónFalcón, feroz represor de los trabajadores.

Con 20 años, se convirtió en la primera mujer del país quehablaba en una manifestación política.

Salvadora también habló en el entierro de las víctimas de laSemana Trágica -como se conoce la represión y masacre que sufrieron cientos deobreros en enero de 1919, durante el primer gobierno de Hipólito Yrigoyen-, dela mano de su pequeño hijo, al que llevaba “para que se fuera enterando de loque era la lucha social”.

Mientras, la aguerrida muchacha escribía poemas, cuentos,obras de teatro y, para ganarse el sustento, trabajaba como periodista. Pasópor las redacciones Fray Mocho, PBT y La Protesta.

Así llegó a la redacción del diario Crítica, donde conoció asu dueño: Natalio Botana. Pese a sus diferencias, parece que el flechazo entreel periodista uruguayo y la belleza de pelo rojo fue inmediato. “Primero huboinsultos, después amistad. Salimos a pasear por Palermo y ya no nos separamosmás”, escribió ella.

Botana adoptó a Carlos, el hijo “natural” de Salvadora, yjuntos tuvieron tres hijos más: dos varones y una mujer, aunque no se casaronhasta el nacimiento de la menor.

Cuando fue detenida por el gobierno de Uriburu, le mandó unacarta en la que se atrevía a decirle: “General Uriburu, guárdese susmagnanimidades junto a sus iras y sienta cómo, desde este rincón de miseria, lecruzo la cara con todo mi desprecio”.

Pese a que Salvadora prefería una relación libre, no queríaque su hija cargara con el peso de ser considerada “ilegítima”, de modo queaceptó casarse con Botana.

Crítica se transformó en un imperio, Botana en uno de loshombres más poderosos del país y Salvadora, que siempre había llevado lasriendas de su vida, en una tenaz trabajadora.

“La Venus roja de la redacción”, como le decían, con supresencia y su capacidad, colaboró para hacer de Crítica un medio popular,culto y vanguardista, con colaboradores como Jorge Luis Borges y AlbertEinstein.

En 1930, el general José Félix Uriburu encabezó el primergolpe de Estado del siglo XX, que Crítica inicialmente apoyó. Un año más tardeUriburu clausuró el diario y encarceló a Botana, a Salvadora y a 30periodistas.

Un grupo de intelectuales intercedió ante el presidente defacto pidiendo por la libertad de Salvadora y los demás, pero ella rechazó elpedido y le mandó una carta en la que se atrevía a decirle: “General Uriburu,guárdese sus magnanimidades junto a sus iras y sienta cómo, desde este rincónde miseria, le cruzo la cara con todo mi desprecio”.

La pareja fue liberada y se exilió en Uruguay. En 1941Natalio Botana murió en un accidente automovilístico y Salvadora siguiódirigiendo el diario varios años. Hasta que el gobierno de Perón lo expropió.

Sin diario y sin bienes, deprimida por la muerte de suprimer hijo y aficionada a las ciencias ocultas, Salvadora murió en el olvido yla pobreza, en 1972.

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