–¿Cómo analizás el movimiento de fuerzas dela Policía Bonaerense de hace unas semanas?
–No nos sorprendió a ninguno de losintendentes que conozco. Entiendo que tenía un principio de información seguroel Ministerio de Seguridad y subestimó el problema, que luego se nacionalizó.Cuando, sobre todo los que vivimos en las cercanías, vimos que la residenciapresidencial estaba rodeada por policías, que ellos mismos se llevaban lospatrulleros de todos lados, usaban los megáfonos y las radios, supimos quenuestra presencia dentro de la residencia presidencial era necesaria, estabajustificada y teníamos que estar los de todos los partidos políticos.
–¿Cuál estu balance de lo que pasó?
–El policía de la provincia de Buenos Aires tieneuna calidad de vida horrenda. El de la Ciudad no trabaja más de seis días porsemana, nunca más de ocho horas; tiene un muy buen sueldo y OSDE. El policía dela provincia de Buenos Aires trabaja las horas de base en la policía, las horascores, que son las horas extras que le paga la Policía, las horas polad, queson más caras. Cabría preguntarse cuándo duermen, descansan y ven a la familia.T
–Una situaciónque seguramente preceda a la asunción de Alberto Fernández como presidente.¿Por qué pasó ahora y no durante la gobernación de María Eugenia Vidal?
–Porqueel sueldo se depreció mucho con la inflación. Además, no encontraron uninterlocutor.
–¿No creés en las teorías conspirativas de y en contra de SergioBerni?
–Berni tuvo desatención del problema como ministro de Seguridad, pero noalgo conspirativo. Lo que sí creo es que hay una nueva generación de policías,que se distraen en muchos momentos con el tema del uso de redes. Así fue comose armaron los focos.
–¿Qué opinión tenés de Berni?
–Tiene fortísima personalidad.Soy una persona adulta y me dedico a la política. Berni es un formato dederecha dentro de la versión populista con terminal en Cristina. Es un productoque Cristina va a usar electoralmente si lo necesita.
–Tu deseo de presidir el radicalismo de laProvincia seguramente precede al de ser gobernador de la Provincia. ¿Bernipuede ser un competidor?
–La interna radical es la prioridad número 400, porqueestamos en pandemia y recesión. Tenemos otros problemas: los chicos no van a laescuela, la falta de seguridad, lo social que conlleva todo este conjunto y lademanda de acción social directa. Pero es cierto que somos seres políticos. Elaño que viene habrá elecciones. Hay que reequilibrar el sistema de partidospolíticos. Nos votó a nivel nacional el 41{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} de la gente. Mucha de esa gente semanifestó en el Obelisco, en Olivos, en Córdoba, entre otros lugares. Hay queresponderle a esa gente haciendo fuerte la coalición, ensanchando Juntos por elCambio o como se llame en el futuro, sumar más voluntades. Para ello, se debepartir de la base de la responsabilidad de cada uno en su partido político. Mipartido es la Unión Cívica Radical. Por eso, hay que terminar con un radicalismoque hasta ahora fue mudo. Al radicalismo de la provincia de Buenos Aires no sele conocen sonidos, enojos o alegrías. En los últimos cinco años fue sumiso yservil. Así fue como, llegado el momento de la elección, no traccionó para lacoalición. Es lo que nos pide ese 41{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647}.
–El radicalismo debió cruzar la pérdidade peso relativo con la hiperinflación de Raúl Alfonsín y luego la explosión dela Alianza. Tu padre logra atravesar ese tránsito, vos lográs atravesar eltránsito de la Alianza cuando fracasa. En 2001 tu partido se llamó San IsidroEs Distinto. Luego, en 2011, en otra de las reelecciones, el partido era Uniónpara el Desarrollo Social.
–Hicimos la Udeso con Ricardo Alfonsín y FranciscoDe Narváez.
–En San Isidro son cuatro décadas ininterrumpidas de radicalismo yde gobierno de tu padre y tuyo. –A mi padre no lo llegué a ver en la primeragestión, que fue muy importante.
–¿Hay otro caso que sepas que del 83 a lafecha el radicalismo gane sin parar?
–Un tema es quiénes hicieron los municipiosdesde la democracia. O en las provincias. Hay una provincia muy cuestionada porla cultura política de quienes la dirigen, San Luis.
–El San Isidro del peronismo sería San Luis.
–En una épocano se podía negar que había una marca diferente, la que impusieron losRodríguez Saá. Ahora trabajo para que haya una opción en determinado tiempo,porque además generacionalmente se vencerá la situación. Al inicio de la democracia,especialmente, muchos lugares fueron hechos por quienes gobernaron. Ante lafalta de autonomías, la persona y el equipo de las personas y la relacióncultural con sus vecinos construyeron una identidad. En definitiva, no es laflecha, sino el indio. La falta de institucionalidad puso el centro en laspersonas.
–Desde esa posición de rara avis te enfrentaste varias veces a laconducción de la Provincia. En 2012 te dividiste cuando había una línea que seorientaba hacia Leopoldo Moreau en la Provincia. Recientemente con Emilio Monzótambién construiste una línea que se llama Cambio Federal.
–Hay un bloque quese llama Cambio Federal. Nuestros legisladores están reunidos ahí. Mientras queen el sistema nacional, en el Congreso de la Nación, hay interbloques, muchosbloques, y todos nos juntamos en Juntos por el Cambio, eso se impidió en laLegislatura de la provincia de Buenos Aires.
–¿Qué te sucedió cuando viste aMauricio Macri atribuirle su fracaso a no haberse dedicado él en lugar de haberdelegado en Monzó la discusión política?
–“Al no haberse dedicado él” lodijiste vos. Tanto Rogelio Frigerio como Emilio Monzó cumplieron una granlabor. De todos modos, es un problema del PRO. A Mauricio lo prestigia habertenido a Rogelio Frigerio como ministro del Interior y de Infraestructura yhaber tenido a Emilio como presidente de la Cámara de Diputados de la Nación.Así que hay que buscar la manera de reunir, no separar. El 41{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} que nos votó noquiere que nos enfrentemos. Nos votó para que nos reencontremos y seamos más.
–Hablaste deservilismo, ¿quién lo llevó a cabo en tu partido?
–La conducción delradicalismo. En la provincia de Buenos Aires se llega a la gobernación casi demanera aleatoria, aunque todos luchamos por ello. Era radical elvicegobernador, un cargo electivo; la mitad de los municipios, de loslegisladores, de los legisladores nacionales. Y se llevó adelante un gobiernoque tuvo cosas buenas pero que al final fracasó. Entre otras cosas, perdió laelección. Y con todos los cuadros del radicalismo para incorporar al gobierno,como por ejemplo los muy buenos intendentes que terminaban su mandato y queperfectamente podían integrar el gabinete, sucedió algo dantesco. El PRO, queera un partido diminuto al momento del año 2015, ocupaba todos los cargos. Losque no podía ocupar, se fijaba si pasaba un peronista por la vereda deenfrente, le hacía un guiño y lo incorporaba. Pudo haber hecho muchísimo mejorgobierno María Eugenia Vidal con el aporte del radicalismo. Que le dijeraclaramente que hizo gran parte del esfuerzo y que disponemos de todos estoscuadros en materia de educación, de economía provincial, de infraestructura, enmateria social. Especialmente en el Conurbano.
–¿Es responsabilidad de Vidal ode Macri?
–Es responsabilidad de Daniel Salvador y de ese sistema deconducción.
–¿Solo de Salvador?
–Es como ir a un casamiento y esperar que vengala novia a saludarte. El radicalismo estaba dirigido por personas que nuncahabían gobernado y que además nunca habían dirigido movimientos.
–No parece queSalvador sea el actor principal de esta historia. ¿La responsabilidad secircunscribe a la provincia de Buenos Aires?
–Lo único que tuvo el radicalismofue el secretario de Ciencia y Técnica de la Provincia (N de R: se refiere aJorge Elustondo). La Provincia es la Dirección General de Escuelas, la obrapública para la prevención de las inundaciones, es colaborar con la cuestión dela seguridad. Referentes del radicalismo.
–¿El radicalismo a nivel nacional fue servil del PRO?
–No, hubo gentemás ligada a Mauricio Macri que accedía a los cargos y participaba.Globalmente, Cambiemos no fue gobierno, fue el gobierno del PRO. La ConvenciónNacional de Gualeguaychú en el año 2015 hizo algo inédito, que fue dejar deencerrarse, buscar un presidente extrapartidario. Sacamos el dictamen que deMauricio Macri precandidato a presidente extrapartidario en exclusiva. Hicimoslo más difícil. Las convenciones nacionales son los viernes a la noche,terminan a las once o doce de la noche. Al otro día, a las nueve de la mañana,el equipo de comunicación del PRO nos decía: “Muchas gracias por haber apoyadoa Mauricio Macri para que sea candidato por la Unión Cívica Radical. Queremosdejar aclarado que en caso de ser gobierno…”. Todavía nos faltaban dos vidaspara soñar con ser gobierno y ya decían que “en caso de ser gobierno, aclaramosque va a ser gobierno partidario del PRO”. En toda relación de dominio tieneque haber un dominado y un dominante. Aquí no se cumplieron los códigos.
–¿Quéfue aceptar eso: servilismo o ingenuidad?
–A nivel nacional hubo vivos. Y genteque lo planteó y luchó para que no fuera así. Nunca hubo una crítica, salvocuando se daba el tema de las tarifas. Alfredo Cornejo y el radicalismo teníanque decir que lo de las tarifas con la velocidad que tenía la actualizaciónfrenaba la economía, postergaba los trabajos, dejaba a la gente sin trabajo yque además nos iba a hacer perder las elecciones, que fue lo que ocurrió. En elcaso de la provincia de Buenos Aires la situación, vuelvo, era dantesca. Contodo el peso del partido, no se pudo plantear ningún disenso. Cambiemos fue unacoalición parlamentaria que apoyó hasta el final tanto a Mauricio como a MaríaEugenia. El gobierno fue del PRO, con mucha seducción por encontrar peronistas.Trabajo con peronismos desde antes de nacer y conozco cómo es esto. El gobiernode San Isidro es un gobierno multipartidario de base radical. “
–¿Ante un radical y un peronista con igual capacidad ycredenciales para ocupar una función, en el PRO preferían peronistas?
–Hubodiscriminación. Radicales consolidados como los muy buenos intendentes quehabían terminado mandato. Contaban con equipos y experiencia. Sin embargo, nofueron elegidos. Discriminaban al radical para encontrar un peronista.
–¿Cuántohay de responsabilidad en las autoridades nacionales del partido?
–La mitad delradicalismo está en Buenos Aires, con lo cual la base del problema está en lafalta de conducción. Por eso hablo de sumisión.
–Los líderes más importantesaparecen entre los gobernadores. De Gualeguaychú, se recuerda a Gerardo Moralespor un lado y a Ernesto Sanz por el otro.
–Pero Morales no era gobernador ySanz después no tuvo actuación.
–Morales había sido candidato a vicepresidente.
–No quiero dar vueltas, mi referencia en el radicalismo nacional es EnriqueNosiglia. Hizo todo lo posible para que el radicalismo siguiese conectado,vigente. En el caso de lo de Sanz, que es una personalidad muy importante deese momento, no se puede negar que quedó desconectado del resto del radicalismoy del gobierno.
–¿Pero en Gualeguaychú tu posición fue la de Ernesto?
–Miposición fue la que se votó. La más difícil de todas, con Ernesto y junto conCoti y otros muchos.
–En ese momento que vos compartías con Sanz, Morales erael que tenía una posición más crítica.
–De hecho, Morales llega a lagobernación con las dos boletas, la de Sergio Massa y la de Mauricio Macri.
–Mendoza también tuvo la boleta de Sergio Massa.
–Sí, también, es verdad. Sihablamos tanto de la interna radical, seguramente nos encierren por locos. Avos por dirigir el medio y a mí por tener responsabilidades públicas.
–No, nocreo. Las elecciones de 2021 están ahí y definirán el futuro. –Están ahí, sí,pero hoy no es el tema prioritario. Cuando pase la pandemia, habrá eleccionesen la interna del radicalismo. Nosotros somos renovación con interna, porque yaestán hechas las listas desde el 11 de septiembre. Pedimos que se pasara laelección para después de la pandemia. Somos renovación a partir de hacernoscargo de esto del llamado a la unidad, amnistía para todos los radicales que noestán adentro del partido. Se debe ser grandes, el radicalismo es la casa. Elpaís tiene dos entidades político-culturales muy fuertes. Una es el Partido Justicialista;la otra es el radicalismo. Llamamos a que todos puedan volver a la casa yconfirmar Juntos por el Cambio.

Comentarios
0 comentariosSé el primero en comentar esta nota.