20 feb 2026
EL CRONISTA

Canje de deuda: una propuesta para dar fe de que Argentina quiere enterrar su historia de defaults (antecedentes en Entre Ríos)

Canje de deuda: una propuesta para dar fe de que Argentina quiere enterrar su historia de defaults (antecedentes en Entre Ríos)

Breve resumen histórico de las renegociaciones y defaults:

1) el empréstito contraído por Rivadavia con la Baring Brothers (Londres)en 1824 por 570.000 libras esterlinas dejó de pagarse en 1827;

2) en 1844,Rosas acuerda volver a pagar intereses con una quita del 80{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647};

3) primeroUrquiza (en 1851, para financiar la formación de Ejercito Grande), luego Mitre(por la Guerra del Paraguay en 1862) y Sarmiento (en 1868, para reprimir elalzamiento de López Jordán en Entre Ríos) incrementaron fuertemente la deuda yla llevaron a 14,5 millones de libras. Para 1884, la deuda llego a 38 millonesde libras:

4) la crisis de 1890 fuerza a Carlos Pellegrini a una nuevarenegociación;

5) para 1916, la deuda alcanzó los 121 millones de libras. Lospasivos externos siguen creciendo hasta 1944, y se empiezan a reducir durantela post-guerra. A partir de 1951, por única y por un periodo muy corto detiempo, Argentina se convierte en acreedor neto por mas de 5.000 millones depesos moneda nacional;

6) en 1955, el gobierno de Aramburu renegocia la deudacon el Club de París y contrata un crédito de u$s 700 Millones con variosbancos europeos y para 1958 volvemos a ser país deudor por más de u$s 1000millones;

7) a partir de ese momento,se producen las recurrentes devaluacionesy renegociaciones hasta el default por u$s 150.000 millones declarado por elpresidente Rodríguez Saá en 2001.

Duhalde, Kirchner y Macri continúan con lasreprogramaciones. Así llegamos a la situación actual…. Ahora, pretendemos”reperlar” unos u$s 100.000 millones con una quita de 60{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} de los intereses y 5{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647}del capital con un “periodo de gracia” de 3 años para capital e intereses.

Masallá de la renegociación final, que todos esperamos que se alcancerápidamente, el Gobierno cuenta con el total apoyo de la oposición (con ese fin).El comportamiento crediticio histórico de la República Argentina es el mayorimpedimento para alcanzar un acuerdo con los acreedores externos (especialmenteal proponer suspender todo pago durante 3 años, lo cual deja el cumplimiento delacuerdo al arbitrio de un nuevo gobierno en el 2023).

Deuda y pandemia

Lacoexistencia de esta negociación y la aparición de la pandemia es una meracoincidencia. El entonces candidato a presidente Alberto Fernández, en agostodel 2019 habia armado: “Argentina está en un default virtual y escondido” (WallStreet Journal, pag3. 39-8-2019). Esto especifica la situación argentina “másallá de la pandemia”.

Nuestros 5 vecinos y socios -Brasil, Uruguay,Paraguay, Chile y Bolivia- sufren el Covid-19 pero no tienen un problema debalanza de pagos, pagan sus deudas regularmente y tienen pleno acceso alcrédito internacional, durante la crisis sanitaria.

Pensar que el Covid19″altera totalmente las reglas de juego financiero internacional” puede ser ciertoen muchos aspectos, pero no en relación a nuestra negociación en curso paraevitar un nuevo default.

Propuesta

Por todo lo expuesto, tenemos que darmuestras inequívocas que acrediten nuestra “voluntad pagadora” de cara alfuturo. Los dos elementos centrales de esa”condence approach” deberían ser: 1) constituir un gobierno de unidad nacionalen condiciones de poder proponer un programa consensuado que se proyecte por unmínimo de 10 AÑOS (con equilibrio fiscal, política impositiva, exportadora,independencia del Poder Judicial y política exterior de “regionalismo abierto”en el marco del Mercosur);

2) proponer una suerte de “títulos en garantía concláusula resolutoria”, por la cual se depositan en lugar neutral los viejostítulos (valor nominal 100) y se “activan los nuevos” (de valor entre 40 y 50).Si se “honra” lo pactado, los viejos títulos pierden definitivamentetodo valor. Si se incumple lo acordado, los acreedores recuperan los “títulosoriginales” y pueden pleitear en base al valor histórico de esos papeles(pudiendo quedarse con lo cobrado durante el plazo de cumplimiento efectivo delacuerdo).

Un esquema de este tipo -a perfeccionar jurídicamente- daría fe de queArgentina quiere enterrar para siempre su historia de 200 años de”renegociaciones y defaults” a repetición. Argentina está al borde delprecipicio y no puede dar un paso al frente. No hay atajo ni avivada nipandemia que nos ahorre la toma de decisiones que marcaran nuestro destinocomún por varias generaciones.

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