21 feb 2026
CLARíN

Instinto y oficio: las recetas empresariales para zafar de la crisis (iniciativa de pyme entrerriana)

Instinto y oficio: las recetas empresariales para zafar de la crisis (iniciativa de pyme entrerriana)

Mantener el músculo activo y amortiguar el impacto de laparálisis económica. Con olfato, algo de oportunismo y una cuota de ingenio ymucho oficio, empresas de diversos rubros y tamaños buscan el modo de amortizarlos costos fijos y sobrevivir a la crisis del coronavirus. Una fórmula es usarla capacidad ociosa de las plantas para proveer de insumos básicos paracontener la pandemia: alcohol, barbijos, máscaras protectoras, respiradores yhasta tubos de oxígeno. También crece la modalidad de la venta a futuro enmuchos comercios. “Si no le encontrás la vuelta, tenés que cerrar”, dijo unempresario metalúrgico para graficar la delicada situación.

El empresario en cuestión es Gonzalo Benvenuto, sociopresidente de Inprocil, un fabricante de tubos de GNC para autos que adaptó susinstalaciones para manufacturar cilindros de oxígeno con fines medicinales. “Esel segundo insumo más importante para los hospitales, después de losrespiradores”, explicó al Económico. Radicada en Gualeguay, Entre Ríos, estapyme tiene hoy 80 empleados, el 10{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} de los cuales fueron licenciados por serconsiderados “grupos de riesgo”. Benvenuto cuenta que el GNC representa el 80{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647}de su negocio. Y que su planta hoy tiene la capacidad de fabricar entre 4.000 y5.000 cilindros de oxígeno por mes, según cómo evolucione el mercado y lademanda. Dice que su metalúrgica ya está en condiciones de arrancar a produciry que “tenemos diagramado 2 turnos de 30 operarios, con todas las garantíassanitarias”. Igual, reconoce que todas las medidas preventivas pareceninsuficientes. “Gualeguay está muy sensible, porque aquí se registró uno de losprimeros casos de coronavirus confirmados del país”, remarcó.

Hacia el Oeste, en Mendoza, prospera otro proyecto parecido.Es el de IMPSA, una empresa perteneciente a dos fondos de inversión y que tieneentre sus accionistas al Banco Nación, al BID y al BICE. Como tienen toda sulínea de producción de turbinas y reactores paralizada por la crisis, lacompañía ofreció sus instalaciones para desarrollar asistentes de respiradoresy tanques criogénicos de oxígeno.

Con la lógica incertidumbre de estos tiempos, el universoempresario afronta un panorama sombrío, en especial desde la entrada envigencia de la cuarentena obligatoria. En este contexto plagado de necesidades,surgen ideas ingeniosas, incluso en rubros muy castigados, como el turismo. Lacadena hotelera francesa Accor salió a ofrecer “una tarifa solidaria” agobiernos provinciales y municipales y “grupos de riesgo o personas de latercera edad que necesitan aislamiento”. En el país, tiene 12 hoteles con casitodas las habitaciones desocupadas.

Sin un horizonte claro, las empresas intentan evitar laparálisis total de sus ecosistemas (proveedores, distribuidores y clientes).Una lógica que iguala a colosos como Quilmes, Natura, Volkswagen y Toyota, conpymes como la cordobesa Vitnik, la rosarina Liliana y las bonaerenses Silvana yPaolini. Rápida para reaccionar, la fueguina Newsan, por caso, empezó aproducir mascarillas faciales (dotadas de un casco y un acrílico protector) ytambién alcohol en gel, que elabora en la bodega que pertenece al grupo.

“Hicimos una primera partida de mascarillas con la idea deescalar a la producción masiva. La demanda potencial es amplia y abarca alpersonal de hospitales, clínicas, supermercados y a todas las actividadesconsideradas esenciales y que tienen contacto estrecho con el público”, señalóel CEO de la firma, Luis Galli. El alcohol, en cambio, “es para distribuirentre nuestros 6.000 empleados y sus grupos familiares”.

Mantener la maquinaria encendida, para muchos, es vital.Quilmes, por ejemplo, usa parte de sus destilerías cerveceras para elaboraralcohol sanitizante (70{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} de pureza) para donar. La compañía, del grupo belga AbInbev, tiene 6.000 empleados y si bien hoy opera “con una dotación mínima, laoperación nos permite cuidar el empleo y sostener la logística”, dice elvicepresidente local de la marca, Gonzalo Fagioli. El complejo entramado de lacervecera líder abarca unos 5.000 proveedores, 170 distribuidores y alrededorde 300.000 puntos de venta.

La continuidad de la actividad, aunque sea a ritmo muylento, es una forma de pensar el día después de la crisis. Así, por caso, elfabricante de ropa deportiva Vitnik, arrancó con la fabricación de barbijospara abastecer a hospitales, clínicas y centros de salud. Uno de sus socios,Ramin Tovfigh, explica que esos ingresos tienen un doble objetivo: por un lado,permitirá solventar parte de los salarios del personal (unos 160), pero porotro, también abastecer de trabajo al universo de confeccionistas y costurerasque trabajan para su compañía.

“Habitualmente nos brindan servicios alrededor de 20talleres”, señaló el empresario. Según sus proyecciones, “si operamos al máximode nuestra capacidad y si todo sale bien, podríamos cubrir entre 30 y 40{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} de lamasa salarial”. Tovfigh subraya que sostener esa estructura tercerizada “escrucial, porque el riesgo es que la gente tenga que vender sus máquinas decoser para poder subsistir. Y eso no les sirve ni a ellos ni a nadie”, ejemplificó.

Distinto es el caso de Silvana, un fabricante de medias denylon y ropa sin costura radicado en Villa Ballester. Su dueño, Ricardo Studer,viene desarrollando un barbijo reutilizable desde el inicio de la pandemia enChina, a inicios de este año. “Con la crisis tuvimos que adaptar el proyectooriginal y se atrasó todo por los problemas en el abastecimiento”, se lamentó.De todos modos, “estamos esperando la habilitación para comenzar a producir”,agregó.

Como nunca antes, muchas cámaras empresariales mantienenintensas reuniones para analizar posibles desahogos en la crisis. En esesentido, Juan Pablo Maizonave, presidente de la Cámara Textil de Mar del Plata,explica que consensuaron entre varias industrias y gremios de la zona paraproducir barbijos. “Más adelante veremos cómo nos reconvertimos y haciaadónde”, dijo.

Las estrategias empresarias son múltiples, pero tambiénincipientes. Algunas de ellas son reveladoras del carácter emprendedor yflexible del empresario argentino promedio, forjado en las periódicas crisisdel país. El fabricante de electrodomésticos Liliana reaccionó en tiempo récordy comienza hoy a producir mascarillas faciales en su planta de GranaderoBaigorria, cerquita de Rosario. “Registramos la necesidad de una barrera adicionalal barbijo”, relata Leonardo Jacobson, socio de la firma.

El empresario cuenta que transitaron todo el proceso a pasoveloz, desde el diseño de los prototipos y la matricería en impresoras 3D hastael montaje de una línea de producción, que debutó este fin de semana. Lilianaensambla 2 millones de electrodomésticos al año y por la pandemia”desarrollamos un modelo de mascarilla, que ya tiene aprobación oficial”,remarca Jacobson. Proyecta que podrán abastecer inicialmente una demanda deentre 6.000 y 30.000 unidades. Y que la cifra podría escalar a 50.000semanales, según cómo evolucione el coronavirus.

Las automotrices también se mueven. Toyota estudia lafactibilidad de fabricar asistentes de respiradores y Volkswagen desarrollamascarillas en impresoras 3D.

Consumo y comercio, bajo el estrés de la cuarentena

“CompraFuturaParaSalvarAPymes”. Esta es una de las novedosasiniciativas que surgieron en la crisis del coronavirus, agravada desde quecomenzó a regir la cuarentena obligatoria, el 20 de marzo. La modalidadconsiste en efectuar compras anticipadas a comercios y tiendas de todo tipo,para acreditarlas una vez que se normalice la situación. “A cambio, le damos deregalo una cerveza extra y una lata edición especial”, dice Martín Gianella,socio de Tacuara, un fabricante de cervezas artesanales de San Fernando.

La parálisis de la actividad puso en riesgo a muchoscomercios y negocios, imposibilitados de operar en estas circunstancias.Tacuara elabora cervezas y las distribuye en su propia cadena (2 localespropios y 5 franquiciados) y en más de 100 cervecerías multicanilla. “Se nosocurrió esa salida para pagar los sueldos. Teníamos una caja para 15 díasparados y por eso largamos con la venta a futuro”, recordó Gianella.

El esquema se basa en apelar a la solidaridad de laclientela. Es un contrato implícito que garantiza (por medios digitales) laentrega posterior de la mercadería con algún incentivo. Un producto extra oalgún privilegio adicional. En el caso de Tacuara, la empresa produjo unaedición limitada envasada en una lata que lleva la leyenda “Quedate en casa”.

¿La crisis es un criadero de nuevas ideas? Los memoriososrecuerdan las innovaciones y los grandes cambios en los hábitos de consumo queprodujo el colapso de 2001. Del terremoto económico surgieron las aguassaborizadas, por ejemplo, una categoría que se comió una parte importante delmercado de las gaseosas. Esa crisis, coinciden los especialistas, tambiénmodificó los hábitos de compra, el ascenso de las tiendas de cercanía y el augepaulatino de las segundas marcas.

La venta a futuro, algo así como “pague ahora y consumadespués”, no tiene perspectivas de largo plazo, según admiten los propioscomerciantes. “Desde que lo lanzamos, concretamos 1.000 operaciones. Con estocubrimos la nómina salarial de marzo”, subraya Gianella, pero agrega que “sibien fue algo exitoso, es muy complicado sostenerlo en el tiempo”. En el fondose trata de captar solidaridades entre los clientes habituales de un negocio.

De todos modos, la movida se inició entre los cervecerosartesanales y es copia fiel de lo ocurrido en España, uno de los países másafectados por el coronavirus y en el que también rige la cuarentenaobligatoria. Al igual que muchos negocios, muchas cervecerías adoptan lamodalidad del delivery como alternativa para facturar.

“La entrega a domicilio la activamos como parte de lasmedidas que tomamos para afrontar la crisis”, introduce Federico Peduran, unode los socios de Tropel. Ubicada en la localidad bonaerense de Luján, laempresa elabora cervezas para abastecer a su propio bar de comidas y bebidas.”También vendemos pintas a futuro con una extra de regalo de una ediciónlimitada, premios y sorteos”, añade Peduran.

La cerveza artesanal representa el 2{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} del mercado. Sinembargo, “el 95{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} de la producción se distribuye entre bares y apenas el 5{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} seenvasa en lata”, aclara Federico Villa, titular de la Cámara de CervecerosArtesanales. Eso explica el gran impacto que tuvo en la actividad la aplicaciónde la cuarentena. La prioridad, hoy, es resguardar el negocio a toda costa.

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