En la denuncia Silvente aseveró que el puente podría precipitarse si se produce el descarrilamiento de algunos de los vagones. El motivo, según indicó, se debe al sobrepeso que está sufriendo la estructura. “De acuerdo a los informes que he recibido, estarían cruzando sobre los puentes, formaciones de hasta 75 vagones, lo que haría un total de 2.250 toneladas, muy cerca al doble de lo permitido, ocupando 3 locomotoras para poder remolcar dicha carga”, explicó.
A modo de ratificar sus palabras, el técnico aportó a la Defensoría del Pueblo documentación de Ferrocarriles Argentinos-Línea General Uruquiza, en la que se detallaba en un boletín de servicio de octubre de 1978, que el tonelaje permitido para cruzar sobre los puentes del complejo, es de 1.300 toneladas con un total de 172 ejes. Es decir, 43 vagones con 30 toneladas cada uno. Pese a esas recomendaciones hoy cruzan por Zárate-Brazo Largo casi el doble de toneladas permitidas.
“Esto explicaría la causa del deterioro de los obenques, como lo dio a conocer la Comisión de Energía Atómica, a lo que se suma además, el peligro del uso de vagones con bogíes”.
Para Silvente, no tomar conciencia de lo que está sucediendo es acercarse, cada vez, a una “catástrofe”. “Solicité al Defensor del Pueblo que no se dejen circular los vagones con bogíes de silletas y cojinetes a fricción de este lado del puente”, indicó.
El técnico entrerriano explicó al organismo nacional, que por su experiencia en los laboratorios de control, los vagones que están circulando por el complejo presentan continuas roturas en sus ejes, debido a que sus enganches (o bogíes) se fatigan y fisuran. “De producirse esto, el tren se desacarrilaría provocando una catástrofe sobre el puente”, aseguró Silvente.
En la resolución, Mondino exigió a la Secretaría de Transporte, que se le exija a la concesionaria del servicio de trenes All Mesopotámica, “las suficientes garantías financieras”, ya que la empresa tiene la responsabilidad sobre la verificación y control de las formaciones ferroviarias que transitan por los grandes puentes del complejo ferrovial”.
Asimismo, se requirió “un inmediato” cambio de las pautas que establecen la verificación y control como rutina previa, y que deberán ser practicadas estrictamente sobre las formaciones ferroviarias”.
Tal como lo solicitó Silvente en su denuncia, el Defensor del Pueblo también recomendó que se pongan en práctica ensayos y peritajes “estrictos”, de carácter periódico o programado de las piezas y componentes del material rodante ferroviario, a fin de constatar su aptitud plena para el cruce seguro del complejo, en ambos sentidos y sea cualquiera el estado de la carga.
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